6 ago. 2014

Pronto es otoño

Tantas son las cosas, tan pocos esos deseos de avanzar y las fechas son algo fuera de mi contexto. Sigo siendo un extraño con una ausencia de tonos en distintos sentimientos. Quizá siga siendo la falta de un autoestima tan fuerte, peor seria sentirme atrapado en el tiempo.

Comienzo de nuevo, otro escalón más a esta tonta aventura de verme atrapado entre decisiones incumplidas y otros tantos absurdos. Vivo en una forma tan tonta. Es un entrecomillado por así decirlo.

La ausencia de tiempo me sigue matando poco a poco, contrayendo entre tanto los recuerdos terribles que una vida ha dejado, retomando de esta forma una simple realidad no deseada, esa donde existe el dolor y vives encajado entre todos tus demonios como una forma de empujarte al abismo de lo que todos llaman "seguir adelante". Si bien me ha costado mucho tiempo superar el fallecimiento de padre, puedo decirme lo tonto que he sido al no compartir la experiencia, mucho menos todo lo que se recuerda de él como persona, padre y amigo.

Pero no existe tal terror como tal, es un lapso donde no quieres confrontar nada, rendirte por un instante y perderte entre tantas cosas tontas que te distraigan. Nunca existió el dolor, simplemente no sabías llorar.

Y se aprende a desaparecer, esconderte detrás de una enorme máscara de felicidad, sobre todo si controlas bien tus expresiones. Podrás estar riendo por un rato en tu interior para darte cuenta lo grato que es llorar un rato. Fue extraño al principio, un poco amargo y extrapolar en el asunto, más no te das cuenta de todo lo que afectas hasta que también se derrumba contigo.