12 jun. 2013

No dormir, paranoia

Las noches se vuelven pesadas, cada vez mas he de pasar velando todas aquellas voces y los sonidos que alteran mis sentidos para jugarme una broma espectacular en mi cabeza. Ahí no hay nada, no existe, pero he de imaginarlo.

Pasos en el pasillo, miradas por la ventana y sombras que alborotan mi cabello, cada vez se va alzando una presencia, alta, negra, de atractiva observación  causando curiosidad a mis ojos por saber quién o qué pudiese ser. Aquella intensión no queda en mas que una madrugada pesada, en oscuridad, perdido entre letras de extraños, oculto de todos, sin necedad, pero por necesidad.



Y es rodeado de oscuridad, su mirada no ve mas allá de quienes lo rodean gritando su nombre, siente culpa. Dice no haber actuado de esa forma, no quiso, la necesidad no la había, pero aquella ocasión lo meritaba. No lloraba, su frialdad ante sus actos sigue siendo la misma y corresponde a sus consecuencias, él lo sabia,aquellas voces eran sus amigos, pertenecían a él, eran quienes podían juzgarlo, nadie mas lo conocía mejor para reclamare lo que es.

No sentía la necesidad de callarlas, mucho menos por lograr sobrevivir, tenia consigo ya un impacto emocional que lo llevaba a convertirse en una de esas voces, mas su identidad mezclada era parte de una oscuridad. La totalidad de su interior pausaba la realidad, alteraba sus expresiones, los miedos comenzaban a desaparecer, si él no sabia entender todo eso, mucho menos sabría detenerlo.

Sucumbió ante la mejor posesión que pudiese tener, si mismo.

En adelante no sentía necesidad de dormir, cuando desfallecía de la necesidad de hacerlo, pasaban unas horas mientras soñaba, lo sentía como una realidad mas alterada, algo siempre le provocaba despertar, agitado, mezclado de sentimientos y pánico. Se agrandaba cada vez mas la oscuridad, no sabia en donde no encontrarla. Sus sueños eran pesadillas, mientras despierto no dejaba de pensar y sentir que algo lo observa.

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