7 abr. 2013

Historia de un matrimonio no justificado 2

Cada quien en su casa se ve mejor, allí ninguno es molestado por la falsa necesidad de preguntar algo al otro sobre su estado, seria irrelevante, en silencio acordamos callar. Pero resulta extraño, seguimos siendo desconocidos, para el otro siempre será nuevo lo que hagamos frente al otro, incluso engañarnos.

Hoy es necesario que nos veamos, necesitamos aparentar que no estamos separados, que seguimos en el mismo rumbo. Ya somos una apariencia fundamental para evitar la pregunta "¿dónde esta...?" y no saber que responder. Contenemos las mismas amistades, pero ellas prefieren a cada uno por separado, saben que juntos no pueden tener comunicación con nosotros, pues vamos a platicar con los ojos y movernos en una sola toma.

Enfrentamos el reflejo del otro dentro de nuestras expresiones, hacemos una oración en contenido de pregunta y no volteamos a vernos, simplemente es formalidad.

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