19 mar. 2013

Caminos en soledad parte 9

Su exentricismo lo llevó a obtener un automovil, un deseo necesario, un pequeño sedán, justo y adecuado para su necesidad de traportarse. Por largo tiempo se encargó de cuidarlo, lo llevaba a un taller a revision unas tres veces al mes, pero por tiempo libre comenzo a tomar cursos de mecanica. Por las tardes ocupó el tiempo para aprender a arreglar su auto por su cuenta, mientras al mismo tiempo metia mano al motor haciendo uso de lo que aprendia. El cuidado a su pieza de valor podria considerarse exagerada, mas mantenia un cariño. La idea forzada de huir en algun momento, siendo el auto quien se encargara de la responsabilidad de la tarea, causaba el cuidado. No mantenia adornos, mantenia en buen estado la pintura, cuidaba los detalles y su manejo intentaba que fuera el correcto para no dañar.
Mantenia la esperanza de poder tener un motivo para correr a donde jamás imaginaría estar.

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