11 mar. 2013

Caminos en soledad partes 1-3


I
Frías noches en el final del invierno.
Lleva con todo su cariño un camino hacia el horizonte en donde era significativo, pues esperaba al final una sonrisa, un rosto iluminado y la tristeza de la soledad, siempre recordaría limpiar el espejo que dejó en la entrada.

II
Regresó a casa, miró su rostro en el espejo de la puerta, el cual muchos veían como un adorno, mientras el motivo era distinto. Cada vez que llegaba a casa se daba la bienvenida a si mismo, forzaba una sonrisa queriendo amortiguar el dolor, decía para si mismo todos los cariños necesarios para entrar y no romper nada en aquel pequeño mundo creado a imagen de sus fantasías y deseos, un mundo rodeado de los deseos a cumplir, los reflejos de un reflejo en lo que la sociedad ofreciera, al final, el dinero compraría sus esperanzas en recuerdos materiales (figuras, adornos, imágenes y aparatos de distracción mental). El corto mundo creado para estar detrás del espejo colgado en la puerta.

III
No era muy grande, tampoco causaba asombro y mucho menos halagos. Una casa insignificante por fuera pero de un interior moldeado a un antojo de una imagen desde un extraño. La fascinación comenzaba al cruzar la puerta, pues al preguntar, no había una habitación con cama, mas al mirar el rededor era de notar lugares para un descanso, la casa era un sitio para dormir, pero no un cuarto en especial. Puede ser considerada una casa de descanso en adornos extraños para salir de la realidad absurda creada de la imaginación por el estrés inexistente.

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